Del colapso al liderazgo: el renacer de 4-72 bajo la dirección de Juan García

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Juan García nació y se crió en el municipio de San Jacinto, en los Montes de María. Después de graduarse como bachiller normalista, llegó a Barranquilla buscando mejores oportunidades. Allí se empleó como docente en un colegio y, gracias a su desempeño y compromiso, llegó a ser rector siendo muy joven. Ese fue el inicio de una vida pública que con el tiempo se consolidaría en escenarios cada vez más exigentes.

García se conecta desde Bogotá para conversar con Jorge Vergara, y desde el primer saludo deja ver su tono cercano y su visión clara:
“Buenos días, Jorge; saludos para Moisés y para todos los oyentes. Es un gusto estar contigo”.

Un origen humilde, un liderazgo fuerte

Sus primeros años como educador marcaron su visión de servicio y su estilo de liderazgo. Después de su experiencia en el sector educativo, estudió Administración de Empresas y se vinculó a la vida pública de Barranquilla, donde su reconocimiento fue creciendo dentro de la comunidad.

En la capital del Atlántico fue edil, concejal, alcalde encargado durante la administración de Guillermo Hoenigsberg, candidato a la Gobernación del Atlántico y más adelante ocupó los cargos de secretario social, secretario general y secretario de gobierno.

Esa trayectoria lo llevó finalmente a Bogotá, donde hoy lidera uno de los mayores retos de su vida: recuperar una empresa que muchos daban por perdida.

La crisis de 4-72: una empresa al borde del abismo

Cuando Juan García asumió la gerencia a finales de 2023, la situación era crítica. 4-72 representaba una de las últimas instituciones públicas que aún dependía fuertemente del correo físico. Pero desde 2015, las políticas internacionales de “cero papel” venían golpeando duramente su negocio tradicional.

La pandemia aceleró el declive. Mientras las mensajerías privadas aprovecharon el auge del comercio electrónico, 4-72 quedó rezagada por falta de digitalización, procesos obsoletos y un personal en trabajo remoto sin herramientas adecuadas.

Los números hablaban por sí solos:
• Pérdidas mensuales de 6.000 a 7.000 millones.
• Una deuda de 120.000 millones.
• Un balance negativo de 48.000 millones en 2023.
• La operación interna al 10%.
• Activos agotándose.
• Rumores crecientes de liquidación.

La empresa estaba técnicamente quebrada. La solución más simple parecía cerrar.

Pero el Gobierno decidió lo contrario: salvarla.

El plan de rescate: reconstruir desde las ruinas

García diseñó un plan profundo y simultáneo que atacaba varios frentes:

  1. Recuperar los negocios históricos
    Se retomaron giros, transferencias y servicios postales esenciales, sobre todo en zonas rurales donde 4-72 ha sido operador crucial.
  2. Reducir costos sin destruir empleos
    El contrato de transporte pasó de costar 140.000 millones anuales a 48.000 millones, cambiándolo de costo fijo a costo variable.

Además:
• Se detectaron fugas de dinero.
• Se ajustaron contratos sin cargas tributarias.
• Se redujeron regionales de siete a tres.
• Se remató la flota vehicular en desuso.

Los ahorros superaron 120.000 millones de pesos.

  1. Recuperar la confianza del Estado
    Una directiva del Gobierno devolvió a 4-72 la exclusividad para convenios interadministrativos, reactivando su flujo de negocio.
  2. Transformar la estructura laboral
    Se eliminó la tercerización. Hoy todos los trabajadores tienen vinculación directa.

La empresa pasó a contar con:
• 5.000 empleados directos
• 7.500 indirectos

Con condiciones laborales dignas.

El factor humano: la clave del renacer

García recorrió sedes, habló con empleados de todos los niveles y atendió necesidades históricamente ignoradas. Llegaba desde temprano, compartía con mensajeros, conductores y administrativos. La confianza comenzó a reconstruirse.

Se implementaron:
• Coaching directivo.
• Comunicación interna abierta.
• Buzones para propuestas y necesidades.

Incluso resolver detalles mínimos —como una sede sin acceso adecuado a agua potable— generó un impacto emocional significativo.

El sindicato, tradicionalmente distante, se volvió aliado estratégico.

Resultados: de la quiebra al crecimiento

Los resultados fueron rápidos:
• En diciembre las pérdidas bajaron de 6.000 millones a 1.500 millones.
• En mayo la empresa obtuvo, por primera vez en años, un saldo positivo de 50 millones.
• La operación pasó del 10% al 98%.

4-72 dejó de ser una empresa destinada a cerrar y se transformó en un referente de recuperación estatal.

Un salto hacia el futuro

La empresa avanza en una transformación tecnológica histórica, incorporando tecnología coreana y desarrollando proyectos como:
• Drones de carga de 700 kilos
• 17 horas de autonomía
• Velocidades superiores a 140 km/h

Diseñados para emergencias, derrumbes, transporte humanitario y zonas remotas.

La ampliación del objeto social permitirá que 4-72 evolucione hacia una empresa logística moderna.

Una historia de renacimiento

4-72 es hoy el resultado de:
• La voluntad política del Gobierno
• La experiencia del talento humano
• La articulación con el sindicato
• El liderazgo cercano de Juan García

García lo expresa así:
“Este renacer empezó desde la base. La gente sabía que si la empresa caía, caían las familias que dependen de ella. Por eso nos levantamos juntos”.

La empresa que estuvo al borde del cierre ahora avanza con fuerza y orgullo