Por: Indalecio Dangond
El pasado lunes 25 de agosto, se dio inicio a la primera etapa del “Tour Presidencial 2026” con la inscripción de Miguel Uribe Londoño e Iván Cepeda, de los partidos políticos Centro Democrático y Pacto Histórico, respectivamente.
Hablando en términos ciclísticos, la etapa inaugural es liderada por los outsider Vicky Dávila y Abelardo De La Espriella, semejados a los ciclistas esprínter. En dos encuestas se pasaron a todo el mundo. Muy pegaditos vienen atrás Gustavo Bolívar e Iván Cepeda del Pacto Histórico; Sergio Fajardo del movimiento Dignidad y Compromiso; Miguel Uribe Londoño y María Fernanda Cabal del Centro Democrático y Juan Manuel Galán del Nuevo Liberalismo. Un poco más atrás, vienen ganando posiciones un grupo de precandidatos sin equipos, encabezado por Juan Carlos Pinzón, David Luna, Juan Daniel Oviedo y Mauricio Cárdenas.
La segunda etapa de este Tour Presidencial está planeada para comenzar a principios de noviembre y será un circuito que, en términos ciclísticos, lo llaman “el rompepiernas” por las cuestas, subidas cortas, rampas y caídas que pueden romper la carrera. En términos políticos, es donde casi siempre aparece un candidato sorpresa apoyado por una coalición de partidos políticos o terminan adhiriendo al líder de la carrera. En esta etapa normalmente se retiran de la carrera el pelotón de precandidatos “oportunistas” que luego terminan adhiriendo a alguno de los punteros a cambio de un cargo burocrático. El candidato que caiga en este tipo de acuerdos politiqueros puede ver comprometido su triunfo.

En esta etapa, también se definen los candidatos únicos de los partidos políticos de centro, derecha e izquierda, y se conforman las listas de candidatos a Senado y Cámara de Representantes de los partidos y movimientos políticos para obtener los mayores escaños en el Congreso de la República. Esta vez, con el desprestigio que tiene el Congreso, el partido que presente las mejores hojas de vida en una lista cerrada tiene el triunfo asegurado. Los partidos que ganen el Congreso en marzo, ponen presidente en mayo.
La tercera etapa comienza en abril y estará marcada por dos premios de alta montaña. El primero tiene que ver con las propuestas de gobierno y el segundo, con las coaliciones de los partidos políticos. El que presente y comunique mejor sus propuestas de gobierno en los debates y manifestaciones públicas, tiene asegurado un puesto en el podio de la clasificación general, y si logra adhesiones de partidos políticos, organizaciones sociales, gremiales y sindicales, será el nuevo inquilino de la casa de Nariño. Aquí no hay espacio para las equivocaciones. Los ciudadanos están desesperados para que termine rápido este nefasto gobierno, pero no quieren que llegue un nuevo gobierno con las malas mañas de la clase política tradicional. El candidato que mejor interprete esta frustración de los ciudadanos, sin duda alguna, será el triunfador en esta contienda electoral.
En el tintero. Las vueltas que da el oportunismo en la política. Los exministros y asesores más cercanos del expresidente Iván Duque están repartidos en dos campañas presidenciales opuestas a las del Centro Democrático. No hay derecho a tanta ingratitud con el expresidente Uribe.