PARTE I
Pedro Aragón C
I.-Introducción.
Se le asigna al historiador Marc Bloch decir que “La incomprensión del presente nace fatalmente de la ignorancia del pasado. Pero es igualmente vano esforzarse por comprender el pasado si no se sabe nada del presente”.
La regulación institucional del dinero en la sociedad es uno de esos temas que se han mantenido alejados de la comprensión de gran parte de la población, inclusive en algunos círculos de letrados. La emisión de la moneda, la circulación del dinero, los sistemas de cambios, el comercio bancario y otras prácticas relativas, son desde la antigüedad y a través de los tiempos parte importante de una comunidad. Es notable el pasaje bíblico (NT) de la expulsión del Templo de Jerusalén de “banqueros” y cambistas que se apostaban en la puerta del templo hebreo y la circulación de las monedas emitidas por el imperio romano durante las celebraciones de la pascua. La existencia y necesidad de ordenarlo para darle una regulación bajo principios de justicia y equidad siempre está en el orden del día. Es parte de la economía y la política que rige a los pueblos. ¿Quién maneja estas políticas bancarias? ¿Qué tanto participa una comunidad en su conocimiento formación y dirección?
Dinero, bancos y política siempre de la mano en la vida nacional con normas regulatorias que inciden en la vida de todos los colombianos, esta existencia nos hace recordar el editorial de Don Guillermo Cano en el espectador en abril 14/82. Titulado “la tenaza económica”[1] donde respondía a la presión indebida de un famoso banquero. En este escrito referenciaremos de manera breve parte histórica y económica para llegar a tocar factores del choque actual entre el banco y la presidencia. Son numerosas las publicaciones relacionadas con este tema, pero creemos importante recomendar el trabajo del Banco de la Republica con sus documentos titulados “Cuadernos de Historia Económica”.
II.-Antecedentes.
En Colombia heredamos de las instituciones españolas lo relativo a las finanzas privadas y públicas, como ejemplo, la existencia, recaudo y administración de las alcabalas, encomiendas y diezmos, estos últimos consistían en la décima que pagaba el cultivador en tiempos de cosechas por el fruto de la tierra, parte se distribuían entre el virrey, la iglesia y el gasto público. Arturo Abella nos cuenta en su libro “Don dinero en la independencia”[2]. Que la clase dirigente era diezmera y encomendera, estos cargos se entregaban por subasta o remates, pero antes de dar el último golpe de adjudicación “Ya se sabía en manos de quien iban a quedar los remates”. Esta es herencia de corrupción.
Hemos pasado del escenario a cargo de grupos de notables españoles y descendientes inmediatos de los mismos, tales como las familias Caicedo, Zea y un grupo muy limitado. Arturo Abella escribió[3]: “Dar un paso en la sociedad o el gobierno, era tropezarse con un Caicedo, un Lozano, un Ricaurte, un Santamaria, un Álvarez, un Nariño, un Vergara, etc.”
III.-Hechos destacados en el sistema financiero.
Mirando una línea histórica de algunos destacados aspectos fiscales y monetarios se podría decir que en el periodo de 1810 a 1819 cuando finalizan las batallas libertadoras (Batalla de Boyacá y Pantano de Vargas) en Colombia las instituciones españolas seguían vigentes y en suspenso a causa de la guerra, como la Encomienda, el diezmo, seguían hasta tanto se diera la organización de la nueva República teniendo en cuenta que se encontraba bajo amenaza de reconquista la cual se produjo en 1815 con la llegada de Pablo Morillo. Tres grandes grupos políticos debatían con el verbo y con las armas. Así: 1. Los Criollos que buscaban independencia, 2.-Los Españoles que se resistían a abandonar el Virreinato y 3.-Los criollos que apoyaban a realistas (Magdalena, Guajira y Cauca). Para esta época hay caos institucional social y económico y desde luego la no existencia de un sistema bancario que regulara los asuntos monetarios.
De 1820 a 1830. En este periodo se creó y se disolvió la Gran Colombia y sucedió la muerte del Presidente Simón Bolívar. Aquí el manejo monetario y financiero su dirección y regulación era de cuenta del funcionario encargado de la Hacienda pública. Pero la operación era de particulares según su actividad privada. Se estableció una organización básica para evaluar y recaudar los activos que dejaban los colonizadores y ordenar nuevas instituciones. Carecía de entidades bancarias y el manejo fiscal era más una institucionalidad dictatorial por las mismas condiciones de militarización que vivía la naciente república. Solo hasta el 1821 cuando se expide la primera constitución nacional, en lo pertinente se dispuso en el art. 55 que el Congreso debía: “Establecer un Banco nacional” y “Determinar y uniformar el valor, peso, tipo y nombre de la moneda”, asunto que se convierte más adelante en parte de un programa político.
Del año 1831 a 1853 Se inició un proceso político con fuerte confrontaciones entre los que impulsaban la forma de estado Centralista, la cual se había adoptado en la constitución de Cúcuta (1821) y los federalistas. No se avanza en la regulación del sistema bancario La autonomía que se dio a las provincias, permitía que cada provincia tendría la competencia de acuñar monedas y emitir sus billetes y reglas de cambio a través de capitales privados de poco desarrollo.
El periodo de 1858-1863.- Corresponde este periodo en el que se adoptó la forma de estado Federal. Las Provincias se convirtieron en Estados Soberanos, por lo tanto, tenían regulación propia y se desarrolla la denominada Banca Libre, con prestamistas particulares, pequeñas empresas banqueras, con altos niveles de riesgos tanto para los usuarios como para empresarios. Salomón Kalmanovitz en su obra “Las cuentas del Federalismo Colombiano[4] nos dice: “Las jerarquías necesarias para mantener la ley y el orden fueron casi inexistentes…” “…El Congreso nacional se rompía con frecuencia por el surgimiento de intereses no albergados en sus deliberaciones; por último, el sistema judicial estuvo politizado y fue incapaz de zanjar las diferencias entre las elites.”
El periodo de 1870-1879 En este periodo la parte política en proximidad de elecciones presidenciales enfrenta a los liberales radicales con su candidato Aquileo Parra contra Rafael Núñez del grupo liberal moderado. Rafael Núñez fue derrotado. Sigue el denominado periodo de la banca libre, con poca regulación y dentro de la esfera del derecho privado, y situaciones descontroladas de grupos financieros privados que muchos casos eran especulativos y desordenados. En ese periodo se registran en 1870 la creación del Banco de Bogotá y en 1875 el Banco de Colombia.
Periodo 1880-1884
Este periodo corresponde al primer periodo del gobierno presidencial de Rafael Núñez resultado de la unión de liberales moderados, conservadores y la Iglesia, cuyo programa de gobierno se denominó La Regeneración, e incluyó e hizoefectiva la creación del Banco Nacional (1880)[5] que sería el inicio del actual Banco de la República y fue un hito teniendo en cuenta que por primera vez se constituía un banco del Estado. De modo que la creación del Banco Nacional cuya autorización se mencionó por primera vez en la constitución de 1821 se vino a concretar solo en 1881 y se liquidó en 1894. A este banco le asignaron funciones monetarias como la del cambio del patrón oro o uso de moneda en ese metal y plata, funciones crediticias y la emisión de billetes representativos de valores con respaldo en oro. Pero, la sola facultad de la emisión oficial de billetes no le daba condición de banca central, es decir ese banco no controlaba todas las actividades que realizaban los bancos comerciales.
Reforma de 1886.-Al finalizar una guerra civil siguió la expedición de una nueva constitución que produjo una gran transformación política, se cambió la forma del estado Federal a Centralista Unitario, desde entonces se mantiene como unitario y mucho se ha discutido sobre los efectos de este cambio.
1903 -1915.-Al finalizar esta otra guerra civil denominada de los 1000 días Colombia se encuentran en un enorme desorden monetario por el aumento de la emisión sin respaldo. Se creó el Banco Central en 1905 con el propósito de ser banca del estado reguladora del sistema bancario y fue liquidado en 1909 por el Congreso, motivado por el desorden de las emisiones. Se aprobó Acto legislativo 3/10 que estableció la prohibición de toda nueva emisión de papel moneda de curso forzoso.
Así mismo se vivía tensión en círculos políticos y financieros a causa de la separación de Panamá y el debate por la indemnización de los norteamericanos por US$ 25.000.000 a Colombia que empezaría a pagarse en 1914, pago por lo que llamó Teddy Roosevelt “I took Panamá”. Fue necesario realizar ajustes reglamentarios para el manejo del efecto monetario de ese pago.
1916-1923
Siguieron los problemas del desorden monetario, se emitía dinero sin control y las reservas de los bancos estaban dispersas. Además, se carecía de un sólido sistema que aportara garantías y respaldo gubernamental para los bancos y usuarios. Tal situación motivó que el presidente de entonces Pedro Alcántara Herrán contratara una comisión de expertos encabezada por el norteamericano Edwin Kemmerer entre cuyas recomendaciones se encontraban la creación de un Banco Central (Banco de la Republica) y un órgano de contabilidad y control, que es la actual Contraloría General de la Republica. El sistema creado era de dominio mayoritario de los inversionistas particulares.
1934-1938.- El grupo político encabezado por Alfonso López Pumarejo que dirigía al estado produjo el cambio denominado por ellos “La revolución en marcha“[6] que avanzó en el reconocimiento del efecto social de la propiedad privada, las mejoras salariales y prestacionales de los trabajadores.
El sistema financiero era un espacio de dominio del sector privado en el cual se estableció el torniquete de funcionarios que se movían entre minhacienda, Planeación Nacional, exfuncionarios bancarios, lo cual dejaba al libre manejo de particulares capitalistas que operaban la banca, hasta la llegada de reformas, entre esas la que creó la Junta Monetaria (1963), los sistemas de control fiscal, y otras producidas en la constitución de 1991 que trataremos en la parte II de este escrito.
– febrero 15-26
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[1] El Espectador. Editorial “La tenaza económica” abril 4-1982
[2] Abella Arturo. “Don Dinero” en la independencia. Edit. Temis Bogotá 2011. Pag.2
[3] Abella, Arturo. El florero de Llorente. edit. Bedout. Medellín. 1968.pag.32
[4] Kalmanovitvtz. Salomón. López. Edwin “Las cuentas del Federalismo” Edit.. Uniexternado. 2019. pag.15
[5] Baco de la Republica. – La Historia del Banco.-banrep.gov.co/sites/default/files/paginas/historia-banco-sept.pdf
[6] Tirado Mejía. Álvaro. La Revolución en Marcha. Edit.Penguim Random y Uninacional. 2019.












