QUÉ ES ERÓTICO EN LO HUMANO?

0
126

POR:

GASPAR HERNÁNDEZ CAAMAÑO.

“Todo arte es erótico”. Pablo Picasso.

Edgar Morín, el longevo intelectual francés (París,1921), en su libro “cambiemos de vía, lecciones de la pandemia“(Paidós), afirma:  “La política(…). No puede crear la felicidad, pero puede favorecer y facilitar la posibilidad de que cada uno viva poéticamente, es decir, en la autorrealización plena y en comunión. vivir poéticamente es vivir para vivir“(pág. 83).

Cuando ese libro se publicó en español (2020), Morin estaba a punto de cumplir cien años de edad, o sea, no lo afirmaba un joven bajo los efectos de “una traga linda”, sino un hombre con una vida azarosa y una mente lúcida. Años atrás había visitado Barranquilla y Cartagena para la presentación de uno de sus libros. Frente al centenario de su nacimiento, Morín planteaba cambiar de vía.

Obra de Picasso

Buscando comprender la frase del filósofo francés, “Vivir poéticamente es vivir para vivir”, decidí una buena tarde de domingo del pasado mes de julio asistir a la cinemateca a ver la película francesa “viva la vida” (premiada en Cannes y Buenos Aires) de Louise Couruoisier, que narra un romance juvenil. Entendí a Morin bajo el concepto que vivir poéticamente es vivir generosamente tanto en el trabajo como en el placer. es una vida que no admite egoísmo, en ninguna de sus etapas. 

Bajo ese entendido volví a consultarlo, pues sus contribuciones sobre el pensamiento complejo me resultaron útiles para asimilar el concepto de amor como un derecho fundamental consagrado en nuestra Constitución Política, uno más de los Derechos Inherentes a niños y niñas (art 44 c.p), que carece de definición legal y comprensión social. Por lo que se requiere, con emergencia, una nueva y buena educación especifica.

En su libro “la vida de la vida“(Cátedra), Morin enseña: “No solo hay que en a Polemos en la historia de la humanidad, también hay que ver a eros en conflicto con el conflicto. La historia de la humanidad, con sus desencantamientos y sus destrucciones, está también atravesada y tejida por la historia del amor que se busca, se pierde, se extravía, se altera, se desnaturaliza (…). El amor debería, potencialmente, regenerarse, operar en si mismo una dialógica entre la prosa que se expande en la vida cotidiana y la poesía que da la vida a la vida cotidiana”.

Obra de Picasso

Michel Foucault, otro filósofo francés, desde otra perspectiva, en su libro “los presupuestos del yo“, analizando la herencia griega para la cultura occidental, plantea que, para la construcción de lo humano en una persona, se debe contar con estos tres presupuestos: Una Dietética, una erótica y una Economía. Es decir, nadie adquiere personalidad libre en su desarrollo, si no cuenta con una vida Erótica propia, edificada con estética y ética. O sea, un poema de vida o un canto a la vida.

Continuando con los invitados franceses, el turno corresponde al ex-profesor de La Sorbonne, André Compte-Sponville que en el libro “el placer de vivir“(Paidós), incluye el artículo la felicidad de desear, para anota: “Qué es el deseo? Podemos imaginarlo de dos maneras distintas: como carencia o como fuerza. es el deseo mismo. Es el hombre mismo”. O sea, lo humano es desear. He allí, lo erótico como deseo.

Acudo ahora, en el camino epistemológico (como aluden los “doptores”), a las palabras de una francesa, la escritora Margarite Duras, autora de el amante, que dijo: “Me interesa lo que se encuentra en el origen del erotismo, lo que no sé puede, y quizás no se debe, apaciguar con el sexo. el deseo es una actividad latente y en eso se parece a la escritura. se desea como se escribe“.

Pero anclado en Paris-ciudad luz-(robo en el Museo Louvre), no podía olvidar consultar el libro “amor y occidente“(Cien del mundo) del suizo-francés Denis de Rougemont que, en eros o el deseo sin fin, enseña :”Platón nos habla en el fedro y en el banquete de un furor que va del cuerpo al alma, para transformarlo con malignos humores. No es éste el amor que elogia (…) es una inspiración del todo extraña, una atracción que actúa desde fuera, una enajenación, un rapto indefinido de la razón y del sentido natural. Se le llamará, pues, entusiasmo…”.

En los últimos meses, tanto en redes y en librería, me he encontrado con las palabras y el pensamiento del profesor español de filosofía, Rafael Narbona quien en el libro “elogio del amor“(Rocaeditorial) resume la historia de lo humano, asi:”eros no es delicado y bello, sino duro “duro y seco, descalzo y sin casa”. Siempre está al acecho de lo bello y de lo bueno. Es valiente, audaz e ingenioso: “Un formidable mago, hechicero y sofista:. A veces florece y vive; otras mueren, pero siempre reaparece. Su naturaleza lo sitúa a medio camino de la sabiduría y la ignorancia. El amor es “el deseo de poseer siempre el bien” y se manifiesta como anhelo de inmortalidad. Su esencia es la tensión creadora, la generación permanente de vida“.

Ante lo expuesto, por cada uno de los autores convocados, corresponde anotar que la racionalidad es el distintivo más reconocido de lo humano, condición que se engrandecer cuando descubrimos que, además, poseemos un mundo de emociones en la que brilla lo erótico que, no solo se expresa en la sexualidad como historia y presente, sino que nos invade de imaginación para darle el inevitable toque placentero, pasional, bello y estético a cada etapa del vivir humano, es decir volver poesía la vida, no solo prosa. Obedecer a Morin y vivir por vivir!

Escuchando, una vez, al biólogo y filósofo chileno Humberto Maturana aprendí: “los deseos causan conflictos, que la razón soluciona“. Pero cómo vivir sin conflictos si somos deseos y razón?. Se las dejo ahí: eroticen de buenos deseos su vida buena. Es la clave. Volverla una obra de arte. Amén. Amen.

LA PRÓXIMA: EL DERECHO PENAL EN NUESTRO ESTADO SOCIAL.