Comentarios: Jorge Vergara Carbó
Continuando con la política del programa radial Política Pública y su página web jvcpoliticapublica, le entregamos a nuestro radio escuchas y lectores dos temas recientes publicado por el Grupo Banco Mundial el primero sobre las clasificaciones de ingresos y el otro es resaltando la importancia del agua en la generación de empleo como complemento a los anteriormente publicados sobre este tema.
Colombia esta clasificada como de ingreso medio y con unos ingresos per cápita de US$ 7.040 y ocupa el puesto 114, entre 225 países, siendo el primero Bermuda con US$145.000, y en el puesto cinco USA con US$84.000, Rusia el 74 con US$15.320 y China el 76 con US$13.660, seguido de Argentina 77 con US$13.530. La clasificación para los países de ingreso bajo es = US$1.175, para los de medio bajo oscila entre US$1.176-4.635, los de medio alto US$4.636-14.375 y los altos mayores a US$14.375. El ingreso per cápita muestra la capacidad de compra de un país, se obtiene dividiendo el PIB en dólares por el número de habitantes. Teóricamente es el dinero que le correspondería a cada habitante por lo producido en un año en la economía de un país, por supuesto si la distribución dl ingreso fuera igual. Ese indicador muestra la diferencia en el nivel de vida y la riqueza entre los países.
Por otra parte, es transcendental la generación de empleo porque este representa dignidad, propósito y seguridad al trabajador. Es el único mecanismo para acabar con la pobreza. De ahí la necesidad en Colombia que nuestra economía crezca a tasas por encima del 4.5%, en una década para disminuir la tasa de desempleo a niveles del 6%, con una informalidad del 30% o menos, y los índices de pobreza extrema que hoy a pesar de los avances después de la pandemia tenemos a 4.972 millones de colombianos en pobreza extrema cuando en el 2018, teníamos a 4.863 millones, unos 109.000
colombianos más, de los cuales 84.000 de esos 109.000 están en el Caribe, el 77% de los 109.000. Lo que demuestra que los subsidios del gobernó central no llegaron como deberían haber llegado al Caribe colombiano, y menos presidente Petro se sintió lo que usted llama el salario de la vida, por ser la región con la mayor informalidad en el trabajo superior al 60%. Esto no es ideología, sino datos reales que matan relato. En cambio la pobreza monetaria hoy es menor en 2.194 millones de personas, en Colombia con relación al año 2018, es decir hoy tenemos menos pobres monetariamente que en el 2018, pero para el Caribe la pobreza monetaria se incremento en 102.000 personas, lo que confirma lo expresado anteriormente sobre la pobreza extrema, las inversiones y la generación de empleo no se ha visto en el Caribe, por ello seguimos siendo la región más pobre del país, con los mayores índices de desempleo por encima del 10%, la mayor informalidad 60% y como resultado del hambre que se vive en la región la inflación más baja 4.5%, cuando la nacional es 6.14%.
En diversos escritos, he venido planteando que una de las formas más expeditas para que el Caribe tenga mejores índices sociales esinvirtiendo en la región el gobierno nacional, pero también disminuir lacorrupción en el manejo de los recursos territoriales y nacionales.
Hoy contamos, al igual que hace cuatro años con un presidente del Caribe, ambos cordobeses, Gustavo Petro no cumplió, los índices sociales y de infraestructura lo muestran. Pero por las decisiones que ha venido tomando antes de posesionarse como presidente 2026- 2030 Abelardo de la Espriella, augura buenos vientos para el Caribe, el hecho de despachar desde Barranquilla y nombrar ministros caribeños en carteras importantes es prenda de garantía “le llegó la hora al Caribe”.
Este cuarto de hora, en el Caribe tenemos que aprovecharlo respaldando al presidente Abelardo De La Espriella independiente de las diferencias ideológicas existentes. El Caribe necesita en este gobierno resolver el servicio de distribución y comercialización de energía, la tenencia de la tierra, explotar sus recursos mineros, conservando el ambiente, construir las obras de infraestructura que necesitamos para convertirnos en una región prospera, que generé empleo formal para acabar con la pobreza extrema y disminuir la pobreza monetaria. Sabemos presidente Abelardo que la situación
fiscal es compleja, pero el Caribe lo que necesita es que se emitan leyes especiales para las regiones costeras otorgando facilidades y privilegios a empresarios nacionales y extranjeros para que
ubiquen sus negocios en el Caribe y en el Pacífico, esas inversiones generarán empleo bien remunerado, divisas e ingresos futuros al gobierno central y a las entidades territoriales.
Barranquilla, julio 13 de 2026.
¿Quién asciende y por qué? Un análisis detallado de la nueva publicación sobre las clasificaciones de ingresos de los países del Grupo Banco Mundial
ERIC METREAU
KATHRYN ELIZABETH YOUNG
SHWETHA GRACE EAPEN
01 de julio de 2026
Desde 1987, el panorama mundial de la clasificación de ingresos ha cambiado significativamente, y la proporción de economías catalogadas como de ingreso bajo ha disminuido del 30% al 11%. Sin embargo, estos cambios no se han distribuido de manera uniforme, y algunos países han pasado de un grupo de ingreso a otro mucho más rápido que otros. La información actualizada de este año de las clasificaciones de ingresos de los países del Grupo Banco Mundial muestra que seis países subieron a una categoría de ingresos más altos, pero cada uno tiene una historia distinta que contar: un país que sale de una crisis económica, una potencia exportadora que supera a sus pares y una economía que resultó ser un 10% mayor de lo que se pensaba son solo tres ejemplos.
El 1 de julio de cada año, el Grupo de Gestión de Datos sobre el Desarrollo —el centro de
datos sobre desarrollo del Grupo Banco Mundial— actualiza las clasificaciones de acuerdo
con las estimaciones del ingreso nacional bruto (INB) per cápita (en inglés) correspondientes al año calendario anterior, catalogando las economías evaluadas en cuatro grupos de ingresos: bajo, mediano bajo, mediano alto y alto. La edición del presente año abarca 218 países, y los resultados (en inglés) servirán como referencia mundial hasta finales de junio de 2027.
Esta información actualizada es importante porque las clasificaciones determinan qué
países pueden acceder a préstamos en condiciones concesionarias y asistencia para el
desarrollo, y ayudan a los Gobiernos, los investigadores y una amplia gama de
organizaciones internacionales a hacer un seguimiento del progreso económico en todo el
mundo.
El INB per cápita se mide en dólares estadounidenses —utilizando el método Atlas (en
inglés)— y se ajusta para atenuar las fluctuaciones a corto plazo de los tipos de cambio.
Los umbrales que definen cada grupo de ingresos se adaptan anualmente para tener en
cuenta la inflación. El crecimiento económico y demográfico, los cambios en las cuentas
nacionales y las revisiones de los datos subyacentes también pueden influir en la
clasificación.
Seis trayectorias únicas
Este año, ninguno de los países evaluados descendió de categoría. Cinco pasaron de la categoría de ingreso mediano bajo a la categoría de ingreso mediano alto: Jordania, Micronesia, Filipinas, Sri Lanka y Vietnam. Uno subió de la categoría de ingreso bajo a la de ingreso mediano bajo: Togo. Todos alcanzaron los mismos umbrales siguiendo trayectorias muy diferentes.
- Viet Nam es un ejemplo de crecimiento. Impulsado por un modelo orientado a las exportaciones, el país vio aumentar sus exportaciones más del 15% tanto en 2024 como en 2025, mientras que su producto interno bruto (PIB) creció un 7% y un 8%, respectivamente. El ingreso nacional bruto (INB) se expandió a un ritmo promedio anual del 10% entre 2021 y 2025, uno de los aumentos sostenidos más sólidos de la región.
- Filipinas logró su reclasificación gracias a un crecimiento de base amplia. El PIB creció a una tasa promedio anual del 5,8% durante cinco años, lo que refleja avances en los principales sectores, no el auge de uno solo, sino una transformación de toda la economía.
- Sri Lanka es un ejemplo de recuperación. Apenas tres años después de que una grave crisis económica llevara al país al borde del colapso en 2022, el PIB real creció un 5% en 2025, impulsado por un repunte en los distintos sectores y el crecimiento de los servicios financieros y turísticos. La reclasificación es un indicador de resiliencia, aunque el país apenas superó el umbral.
- Tras una prolongada recuperación de la pandemia de COVID-19, Micronesia logró un crecimiento modesto pero sostenido, impulsado principalmente por la
construcción y la agricultura. Una disminución significativa del ingreso primario neto atenuó las mejoras generales. - La reclasificación de Jordania fue posible debido a una revisión exhaustiva de sus cuentas nacionales. Cuando el Departamento de Estadística del país completó un ejercicio de actualización del año base, constató que la economía era casi un 10% mayor de lo estimado anteriormente, como resultado de una cobertura estadística más amplia a través de encuestas actualizadas, nuevas fuentes de datos y una metodología mejorada de compilación de las cuentas nacionales. Combinados con
un crecimiento sostenido del 2,8% en 2025, los datos revisados situaron claramente
al país por encima del umbral. - Togo pasó de la categoría de ingreso bajo a la categoría de ingreso mediano bajo, pero su caso obedece a una revisión de la población. Tras la publicación de los resultados detallados del censo de 2022, la estimación de la población del país se redujo un 11,7%. Dado que el ingreso se mide por persona, una población más pequeña da lugar a una cifra per cápita más alta, incluso sin cambios en el ingreso total. El PIB sí creció un 5,9% en 2025, y las fluctuaciones del tipo de cambio también influyeron, pero la corrección de la población fue el factor decisivo.
La metodología de las clasificaciones de ingresos de los países es rigurosa. En cada ronda se utilizan los datos disponibles más recientes para garantizar que las clasificaciones reflejen el panorama más preciso posible, pero ninguna medida por sí sola puede captar plenamente la complejidad del desarrollo de un país.
Sin embargo, durante las últimas cuatro décadas se han analizado anualmente miles de
datos para elaborar las clasificaciones, y el número de economías evaluadas ha aumentado
de manera gradual —en 1987, la lista incluía 163 países y en 2025, 218 países—, lo que
convierte a las clasificaciones de ingresos de los países en una herramienta confiable para
dar contexto a la economía mundial y entender la trayectoria de los países y, hasta cierto
punto, la dirección hacia la que se dirigen.
Barranquilla, julio 13 de 2026.














